También puedes visitar

http://espanol.dramaturgiamexicana.com/

 

Foto: Cuadernos atroces

Foto: Cuadernos Atroces

 

Oscuro.

Ella: Gracias.

Él: No des las gracias, después de todo…

¿Puedes tú voltearme a ver aún?

¿Puedes tú pensar en algo que no sea real después de todo?

¿Puedes tú pensar en algo que no sea nada que no seas tú, pero que tenga algo de ti? 

¿Puedes?

(Ella asiente con la cabeza).

Él: ¡Sí!

Dímelo.

Ella: Te veo más tarde en la ciudad.

Él: ¿En qué parte? Porque en realidad no es muy pequeña.

Ella: Lo sé.

Él: Mira el reloj, sigue marcando su tiempo, tu tiempo, nuestro tiempo.

Habla.

Mírame. 

Al menos con tu música, has sonar el piano.

Ella: Es tarde para escapar.

Él: Lo sé.

Ella: El caos llegó con tu pequeño e insensible reloj, su creación nos mantendrá atados.

(Largo espacio de silencio)

Ella: En el café La Popular.

Él: Perfecto, allí te veo.

Ella: Aún puede voltearte a ver.

Él: Gracias.

Ella: No des las gracias, después de todo…

¿Puedes tú voltearme a ver aún?

¿Puedes tú pensar en algo que no sea real después de todo?

¿Puedes tú pensar en algo que no sea nada que no seas tú, pero que tenga algo de ti? 

¿Puedes?

(Él asiente con la cabeza).

Ella: ¡Sí!

Dímelo.

Él: Te veo más tarde en la ciudad.

Ella: ¿En qué parte? Porque en realidad no es muy pequeña.

Él: Lo sé.

Ella: Mira el reloj sigue marcando su tiempo, tu tiempo, nuestro tiempo.

Habla.

Mírame. 

Al menos con tu música, has sonar el piano.

Él: Es tarde para escapar.

Ella: Lo sé.

Oscuro